3 maneras de manejar la duda como cristiano
- Vanerim Atilano Guadalupe

- hace 4 días
- 4 min de lectura

Hace un par de semanas, una amiga me expresó su frustración hacia Dios. Un familiar suyo sufrió un problema médico inesperado que podía causar una discapacidad permanente.
Mi amiga estaba enojada con Dios. Le parecía muy injusto lo que estaba pasando su ser querido. Me identifiqué con ella.
Todos las personas que afirmamos la fe cristiana, hemos experimentado ira, incredulidad o dudas sobre la confiabilidad, el poder y el cuidado de Dios en momentos difíciles.
¿Cómo manejamos las dudas como cristianos? ¿Cómo confiamos en Dios cuando nos asaltan las dudas?
¿Qué es la duda?
La duda surge cuando nuestra información, expectativas o creencias se ven cuestionadas por datos nuevos o situaciones inesperadas. La duda nos lleva a perder la confianza en algo o en alguien.
Por ejemplo, piensa en un restaurante al que fuiste porque tenía muy buenas críticas. Una vez allí, pides uno de los platos favoritos de los comensales. Cuando llega tu plato, estás deseando dar el primer bocado.
Tras masticar un par de veces, la emoción desaparece. La decepción no se hace esperar. Lo que esperabas que fuera el plato más sabroso del restaurante resulta insípido y sobrecocido.
Te cuestionas la validez de las reseñas que has leído. Dudas de la honestidad —y del paladar— de las personas que escribieron esas reseñas.
En ese momento, llegas a la conclusión de que simplemente no puedes confiar en las reseñas de Internet. Puede que incluso decidas dejar de salir a comer fuera por completo, dudando de que vayas a disfrutar de una buena comida ni siquiera en un restaurante de cinco estrellas.
Algo similar ocurre cuando la duda pone a prueba nuestra fe. Nos dicen que una vida con Dios es increíble, la mejor decisión que una persona puede tomar. Pero poco después de decidir seguirle, la realidad nos golpea con fuerza: un ser querido fallece en un accidente repentino, pierdes tu trabajo o amigos cercanos se alejan de ti a causa de tu nueva fe.
¿Cómo podemos mantenernos firmes cuando nuestra fe se ve afectada por la duda?
3 maneras de manejar la duda como cristiano
Sé sincero con Dios
En un estudio bíblico semanal que asisto sobre los Salmos, el maestro destacó que los autores de los Salmos eran increíblemente sinceros con Dios respecto a cómo se sentían.
En varias ocasiones, los salmistas dudaban de la capacidad de Dios para actuar a su favor. Le cuestionaban a Dios dónde estaba cuando la enfermedad, la tristeza, la muerte y la injusticia se hacían presentes en sus vidas.
El primer paso para superar la duda es decirle a Dios cómo nos sentimos. Dios puede soportar cualquier cosa que le digamos o pensemos. No se enojará con nosotros. De hecho, nos consolará —como el gran Padre que es— a través del Espíritu Santo.
Recurre a la Biblia
Cuando tenemos dudas sobre Dios o sobre nuestra fe, es natural que no nos apetezca orar ni leer la Biblia. Pero para contrarrestar la duda, necesitamos certeza.
En la fe cristiana, encontramos certeza a través de la Biblia. El Salmo 119:105 (NVI) dice: «Tu palabra es lámpara para mis pies, luz en mi camino». La Palabra de Dios es el mapa que nos permite recuperar nuestra confianza en Él cuando la duda se interpone en nuestra fe.
Acude a tu círculo de apoyo
Los autores del Nuevo Testamento se dedicaron a guiar a los creyentes a vivir su fe. Orientaron a los primeros cristianos—y a nosotros—sobre cómo ser fieles a Dios tanto en los buenos como en los malos momentos.
Dios nos ha dado el regalo de la comunidad y esta nos sostiene cuando nuestra fe se ve sacudida por la duda y los retos de la vida. Nuestro círculo de apoyo no tendrá todas las respuestas, pero puede ser un oasis para nuestra mente atribulada.
Palabra finales
En la vida cristiana hay espacio para la duda. Sin embargo, el objetivo es no quedarnos estancados en ella. El peligro de permanecer atrapados en la duda es que esta se convierta en ira y resentimiento. Estas emociones afectarán negativamente nuestra relación con Dios y con los demás.
Lo que más me gusta de Dios es que siempre está dispuesto a ayudarnos a comprender la vida. Creo que, en el momento oportuno, recibiremos de Él una respuesta sincera a nuestras dudas.
Da un salto de fe
Empieza un diario de dudas. Escribe cualquier duda que tengas relacionada a Dios o a la fe. Luego, elige una de las tres maneras presentadas arriba para comenzar a superarlas.
El «Da un salto de fe» de hoy fue publicado en el Instagram de Faith Driven Journey. Si estás en Instagram y quieres crecer en la fe a través de pasos prácticos semanales, síguenos en @_faithdrivenjourney. 😊
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